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miércoles, 18 de enero de 2023

Ocupados en no tener tiempo.

 Ayer volvíamos del supermercado cuando paramos el auto para darle paso a gente que cruzaba y el vehículo de atrás a los, no sé, tres segundos, nos tocó bocina para apurarnos.

Observo eso a menudo: la ansiedad, la impaciencia, la incapacidad de esperar SEGUNDOS.

No pude más que decir: "Y eso que hoy todo es bastante rápido! te lo imaginás a éste viviendo en el tiempo en que para recibir una carta había que esperar semanas? No sobrevive...".

La paradoja del "no tengo tiempo" en que TANTO nos lo ahorra...

Nuestras bisabuelas lavaban a mano y secaban con un rodillo, calentaban la plancha en brasas, usaban hornos a leña con sus tiempos, caminaban largas distancias o viajaban en barco,  no tenían teléfono y así podría seguir.

En tiempos de aspiradoras y hornos digitales, de cocinas de inducción con timer y teléfonos inteligentes, de correos que llegan inmediatamente casi (hasta los físicos lo cual me asusta porque sé el precio que se paga por esa aceleración y no me refiero al monetario), en tiempos donde no caminamos a alquilar un video sino que tenemos abonos o pagamos por una película con el control remoto... en serio "no tengo tiempo"?

Paré a mirar un poco y descubrí a gente que trabaja medio tiempo, cuatro o cinco días a la semana, excusando su (im)productividad en "estoy muy ocupado". Si yo quisiese limpiar mi casa en una hora en lugar de en cinco estaría también muy ocupada... Extraña administración la de creer que se gana reduciendo para quejarse luego de que no alcanza!

Observé también que de repente se usa una llamada de cuarenta y cinco minutos para tratar (con suerte!) lo que definiría un correo y que las videollamadas parecen una sesión de terapia de grupo o un encuentro de after office más que una instancia laboral a efectos productivos.

Mucha maraña de reunión inútil, de videollamada eterna, de llamada interminable, mucho posteo y stalkeo y mucho "me miré de un tirón tres temporadas" para ser gente que "no tiene tiempo" .

Sé que existen personas que legítimamente no lo tienen y acaban exhaustas pero no son las que observé cuando elaboré lo que ahora escribo.

Recordé también cuántos suponen que eso de repetir "estoy muy ocupado" los posiciona como "gente importante y llena de trabajo" lo que lleva a pensar en éxito. A mí me sabe a pésima administración de tiempo, a queja-excusa para esconder improductividad.

Además me tienta preguntar: "ocupado en qué?". Porque también puede uno estar ocupado en teñirse las raíces, en pintarse las uñas de los pies o en terminar un rompecabezas. No es precisamente que todos esos que están "tan ocupados" lo estén en cuestiones rimbombantes. Muy ocupado en preparar la cena se puede estar también.

Noté que todos tienen tiempo para lo que quieren no para lo que no y que excusarse en no tenerlo es más subjetivo que objetivo.

Noté que hay una invasión de gente que alarga lo inútil para que se le acabe el tiempo y jugar al desbordado y es en general gente que puede darse el lujo de hacerlo porque no cobra por lo que produce.

Noté también que no pujan por reducir reuniones inútiles en aras de tener más tiempo para otras áreas.

Ah, la paradoja de vivir en un mundo dónde tanto nos ahorra tiempo, tomarlo entonces y quemarlo en lo que nos place aun en el marco del trabajo y después victimizarse por su falta y cuan ocupados estamos...!

Recordé entonces a un profesor de Sociología que nos dijo una vez que tuvo un profesor muy estricto que ante el "no tuve tiempo", respondía: "Durmió? Entonces sí tuvo tiempo". 

Suena radical, enfermante! dirían algunos. Pero viendo cómo van girando las cosas, cuando algunos se quejan, quiero preguntarles: "cuán largas y frecuentes son tus reuniones?".

Si se cayera la defensa corporativa de tantos a la pérdida de valioso tiempo, se generaría más. Aunque tal vez ese sea precisamente el temor que la sostiene... 

Oops...

©AnimarJournals

lunes, 16 de enero de 2023

Lunes azul, actitud rosa.

Solía tener una actitud extraña en tiempos de tristeza: escuchar música triste, mirar películas desgarradoras e ir por los poemas más dolorosos una vez más.

Es una actitud extraña pero común a muchos, supe después.

Le llamo "extraña" porque supondría uno que ante la sed tomamos y ante el hambre, comemos (si podemos).

A la distancia no parece la actitud más saludable esa de estar en lo profundo del pozo y no lograr dejar de cavar.

La tristeza nos pone tristes y manifestarla es necesario. Aunque buscar más razones para lacerarse durante la tristeza es ya harina de otro costal.

Todo empezó a cambiar cuando descubrí que me quería. Que YO me quería. No importaba si amigos, parejas, familia (todo encomillado, por favor) me querían o no, si demostraban desprecio o humillaban, si comprendían o manipulaban... Yo me quería. YO.

Como si de repente hubiese salido de mi cuerpo y me mirase y me dijese: "preciosa, no estés triste. Duele. Lamete las heridas. Enorgullecete de tus cicatrices. Alejate de la guerra hasta que sepas como defenderte mejor. Y por favor, cambiá esa música...".

Cuando decidí sanar (sí, sanar es a veces una decisión, un compromiso con nosotros mismos, un camino con altibajos y no, no aplica para todos ni para todas las enfermedades) miré a mi alrededor de manera estratégica como quien acomoda una habitación para remodelarla: esto se va, esto ya no me entra, no quiero ya tener estos libros, esto "me hace mal" (no comemos lo que nos da alergia y tiene sentido no consumir mentalmente cualquier cosa que nos dañe).

Porque ah! cómo quisiera que el mismo quisquillismo que mostramos con la comida, por ejemplo, lo mostrásemos para lo que consume nuestra mente!

Cuando con autoridad y amor encontremos el correlato a preguntas tales como: es de origen animal?, es sustentable?, es bio?, es natural?, dónde lo produjeron?, es fair trade? y lo apliquemos a lo que tratamos de meternos por los ojos y los oídos, ah! qué maravilla sería!

No quiero ir por la vida exagerando mi preocupación por el estómago que carga un cuerpo con una mente estropeada.

Acomodé la habitación, decía. Entraron cosas nuevas por las que salían y no hubo duelo por ellas porque lo tapó el entusiasmo por lo nuevo hasta que lo nuevo se volvió sana costumbre.

No es una solución mágica pero me cambió en mucho. No es un detalle menor el de aprender a surfear una tormenta... Y una cosa lleva a la otra y triste lleva a más triste y más triste lleva a angustia y angustia a desgarro y desgarro a incapacidad y de repente la cadena se te anudó de manera peligrosa.

Aprendí a mimarme extra cuando algo me duele en el cuerpo, la mente, el alma. 

Entendí la lógica de tomar ante la sed y comer ante el hambre y la de poner música que me levante el ánimo cuando está bajo y buscar la comedia que más carcajadas me saca cuando necesito reír porque ya vengo con llanto y de leer más de lo que me gusta y no de lo que me daña.

Y aprendí a crear más y de nuevas maneras y comprendí que a veces simplemente hay que pasar la hora, el día, la semana, el mes entretenidos con suplementos vitamínicos para el alma.

También adopté esos hábitos saludables como cotidianos y eso me hizo repeler los otros fácilmente: me desacostumbré a su amargura y paso con un "no, gracias".

En salud mental existe mucho que no está a nuestro alcance y sé bien lo que es no poder. 

Pero descubrí que yo me quería...

Yo me quiero.

Esas tres palabras me han cambiado el mundo.

Yo me quiero. Yo me amo. I am enough.

Permiso, como más vale prevenir que curar, voy a poner el podcast de "Nadie sabe nada" porque mientras creo, voy a reír sin parar.

Al mal tiempo, buena cara.

Y a un día que se dice blue, lo voy a pintar todo de rosa por hoy, por mañana y por toda la semana ;)


©AnimarJournals

viernes, 13 de enero de 2023

Mis vitaminas.

 En español mis vitaminas tienen más sentido que en otros idiomas porque cada letra da lugar a un concepto que se desdibujará en su traducción.

(por ello amo y agradezco que las lean y adoraría saber que toman su abecedario y crean una lista de sus vitaminas).

He aquí las vitaminas que me nutren (además de todas esas que probablemente muchos conozcan ya):

Vitamina A, la que obtengo de Abrazar a los que Amo;

B, la de Besar las mejillas de mi hija amada;

C, la que obtengo al Conocer nuevos lugares;

D, la vitamina de Dar y sentir que tengo que seguir dando;

E, la que me calma el alma cuando Escribo;

F, la vitamina que obtengo cuando salgo a caminar en días Fríos o con nieve;

G, la de mis Ganas de vivir;

H, la vitamina de disfrutar el Hoy;

I, la de Iluminar con velas y mejor si son perfumadas;

J, la vitamina de Juntar libros y devorarlos luego;

K, la de Kersen y Kermis (cerezas y kermés en neerlandés) porque si las como mientras visito vale doble!;

L, la vitamina que me nutre cuando Llueve;

M, la que me renueva cuando visito, recuerdo o simplemente pienso en el Mar;

N, la que envuelve en tiempos de Navidad;

O,  la vitamina del Otoño, mi estación favorita;

P, la que me hace florecer cuando pienso en París;

Q, la vitamina de las respuestas a toda pregunta que contenga un Qué;

R, la que me hace sonreír pensando en mi color preferido, el Rosa;

S, la que me invade al escuchar la música de Sinatra;

T, la vitamina de Tilo y Tilburg porque amo la flor y la ciudad de los tilos;

U, la de Unir ingredientes y hornear algo para acompañar el té;

V, del Viento al que amo y respeto;

W, la vitamina que me trae cosquillitas en la panza por ser la del apellido del hombre al que amo;

X, la del casillerito que se cruza cuando la meta se ha alcanzado;

Y La de la Yapa, esa alegría repentina al descubrir que me dieron algo extra;

Z, la que expermiento al tomar un Zumo de naranjas exprimido por mi hija para mí.


Ay, sólo de leerlas se me llenó de jazmines la mañana!

Cuáles son tus vitaminas?

©AnimarJournals

martes, 10 de enero de 2023

Mi plegaria.

Ésta es mi plegaria.
Sé que hay quienes no creen en Dios y quienes no rezan.
Sé también que hay quienes sí se unen "teniendo un buen pensamiento por".
Tal vez esta plegaria que escribo nos ayude a pensar en realidades y a agradecer bendiciones y privilegios.
Quizás luego de leerla, te inspires para crear la tuya:

"Señor,

te pido por los niños que crecen solos, que están tristes, por los que están enfermos, por los que son víctimas de violencia, por los que tienen hambre, por los que tienen frío, por los que tienen miedo.

Te pido por todos los que no tienen techo.

Te pido por los que sufren en silencio, por los que sonríen sus lágrimas, por los que tienen el alma rota por la muerte de alguien (que puedan paliar su dolor y encontrar algo parecido al consuelo).

Te pido por los padres con hijos enfermos, por su sacrificio y su dolor, por esos que siguen por amor con dolor y con temor, con cansancio y rasgadas esperanzas.

Te pido por quienes llevan enfermedades consigo, cortas o largas, por su miedo, por sus medios para afrontar los altos costos que traen los tratamientos, por sus fuerzas, por su lucha, por su desasosiego, por su dignidad.

Te pido por los que asisten a otros en su enfermedad sea cual sea su ocupación o relación, por su cuerpo, su mente y sus emociones.

Te pido por quienes sufren enfermedades mentales y no son concientes de ello ya, por su presente, su futuro y su dignidad; te pido por los que sienten que la razón se les desdibuja, por su angustia, por su equilibrio y por su paz.

Te pido por los que no tienen trabajo y tienen miedo, hambre e incertidumbre pero también por los que tienen trabajo y tienen miedo, hambre e incertidumbre.

Te pido por los que están perdidos, por quienes han sido abandonados, por los que fueron heridos.

Te pido por los que sufren la guerra y por los que la han sufrido; te pido también por los familiares de las víctimas y de los veteranos: tantas generaciones crecen lastimadas por cada horror...

Te pido por las víctimas de desastres naturales, por quienes lo han perdido todo y a quienes no recordamos ya días después.

Te pido por los familiares de las personas que han sido asesinadas (y por todas las víctimas de delitos) porque cada duelo es diferente y además deben afrontar investigaciones, juicios e injusticia y te pido también por los familiares de personas desaparecidas que no tienen a dónde llevarles una flor.

Te pido por la salud física y mental de mi familia y por la de todos aquellos a mi alrededor hasta los confines de la tierra.

Te pido de nuevo, Señor, por los que tienen miedo. 

Te pido otra vez, Señor, por los que tienen miedo.

Danos paciencia y paz. Ayúdanos a todos a ser menos hipócritas y más honestos y respetuosos, menos superficiales y más profundos, menos gruñones y más generosos, menos indiferentes y más amables.

Me faltan cosas pero las iré pidiendo.

Gracias por TANTO.

Amén!


©AnimarJournals

domingo, 8 de enero de 2023

No. Me. Gusta.

 Cuál es el problema de tantos con lo que no nos gusta?

No me refiero a lo que no les gusta a ellos porque eso es asunto suyo sino a lo que no nos gusta a nosotros que cómo quisiera que fuese asunto enteramente nuestro!

Quién los convenció de la necesidad de "convertirnos"?

Qué les hace creer que asemejarnos a lo que hace que su rueda ruede es alcanzar un ideal de perfección?

Y por qué, pero por favor, por qué! asumen el rol de terapeuta ocasional y se despachan con un desfachatado: "pero tuviste algún problema con eso en la infancia?". Qué?!

No me gusta el queso frío y calientes no los como todos tampoco. Me gusta el queso derretido, básica y preferentemente el que no huele a queso. No soporto el olor del "queso rallado" porque lo huelo a cincuenta metros y es un DRAMA que respeten eso. 

"Le puse un poquito nomás", "se lo podés sacar si querés", "tampoco es para tanto, por qué no lo probás?". Alguien me dijo "si salís a comer, deciles que sos alérgica al queso". Tener que mentir para que me obedezcan es el colmo.

No tomo alcohol excepto pequeñas excepciones. Creo que tomo un cuarto de copa de Martini cada tres años y en las noches de invierno me gusta de tanto en tanto un poquito de Glühwein porque está caliente y sabe dulce y tiene notas de naranja y canela...

El paseo que nos dan a los que podríamos entrar en la categoría de "no tomo alcohol" o a los que entran de lleno, no tiene nombre.

Suponen, para peor, que sufrimos con nuestras decisiones "equivocadas" y que ellos han venido a resolvernos el "problema" y liberarnos del yugo y el calvario de nuestro error.

"Pero por qué no tomás?". Por qué, imaginate! El único por que que cabría es "pero por qué no se calman".

"No te gusta? Pero nada te gusta? Pero probaste ésto o aquello? Pero qué tomás entonces? Agua? Ay no! Vas a brindar con agua? Trae mala suerte! Me da pena... Un poquito de champagne no querés?". Pero qué parte es la que NO se entiende?

Me han llegado a preguntar si soy una alcohólica recuperada o en proceso de recuperación. No, no lo soy pero si lo fuera quizás no fuese ese el momento de decirlo o la persona o circunstancia apropiada.

Tan importante es contestar los incisivos y desubicados porqués como para satisfacer la necesidad de calmar esa ansia voraz de llevarnos para su molino?

No es no desde lo más sencillo a lo más complejo. 

Ninguna de nuestras decisiones que no afectan al resto deberían ser la comidilla de los que tienen el hábito, el gusto, el camino "correcto".

No  me gusta el verano, no me gusta el queso frío y en reglas generales no tomo alcohol (por nombrar algunas cosas). No son líneas que busquen quorum o pretendan abrir un referendum de adhesión ni están sujetas a acuerdo social sobre ellas ni esperan al redentor que me pruebe equivocada...

El respeto es la mejor de las costumbres. Y hay muchos que deberían adoptarlo... y que tendrían que calmarse. Mucho.

©AnimarJournals


sábado, 7 de enero de 2023

Basado en una historia real.

 Hace algunas semanas caminábamos con mi hija por un parque y mientras cruzábamos por el puentecito sobre el agua del lugar (quizás sea una pequeña laguna artificial o un estanque), miré a los patos, gansos y gaviotas a nuestro alrededor y le dije a mi hija: "éstos están ahí muy campantes y ahora viene un cocodrilo y ñam!, se los come".

Porque sí, creo que he estado mirando muchos documentales sobre naturaleza y me quedó el tic. Digo: "ay!, qué lindo! dejemos acá que está la gacela!" y ahí va el animalito todo feliz, hasta pareciera que canta, es casi una escena de The Sound of Music y una se pone toda musical y alegre también, y de repente aparece un león que no sé en qué esquina estaba y la ataca y ay pero qué horror! pobre animal!! y chau alegría y gacela saltando y musiquita y todo lo demás.

Se me retuerce el estómago y me siento horrible por la gacela y me enojo con el león y conmigo, de paso, que hubiese sido mejor poner esa del dragón o la de Bruce Willis y no ésta que ahora me va a dar pesadillas.

"Es la naturaleza; ésto pasa, el león debe comer", me explica mi esposo, como si yo no supiera, casi como para consolarme.

Me impresiona la brutalidad, la sorpresa, y ya casi no puedo mirar una escena de focas sin pensar "ahora salta la orca" o "y ahora viene la hiena...".

No es casualidad entonces que ver a patos, gansos y gaviotas tan tranquilitos en sus asuntos de aves (ellos sabrán), me haya hecho decir en voz alta "y ahora viene un cocodrilo y...".

"Sí claro, mamá... Un cocodrilo acá...", se burló mi hija. Qué madre chiflada... Habrá pensado que el miedo a los reptiles más el raye de los documentales se volvía demasiado y seguimos caminando.

Qué pena que ninguno de ustedes haya estado sentado a la mesa con nosotros la mañana siguiente cuando mi marido me dijo: "podés creer que encontraron un caimán muerto en el parque...?" Qué pena porque, claro, mi cara fue un poema. Un poema MUY complejo!

Si ya venía chiflada, con miedo a los reptiles y pasada de documentales de orca-come-foca, león-ataca-gacelas y hiena-contra-lo-que-se-mueva, saber que mientras yo hacía el comentario en un lugar donde NO HAY caimanes SÍ HABÍA uno, cómo les explico... Como si necesitara que el bicho vivo o muerto apareciese en la escena y me colaborase!

Las brujas no existen pero que las hay, las hay. Y acá no hay caimanes pero que los hay, ay mamita querida, los hay =)


©AnimarJournals

viernes, 6 de enero de 2023

Hoy es un lindo día.

 "Hoy habrá buen tiempo" dice el pronóstico haciendo referencia a la extendida idea de que un día soleado, con poco o nada de viento y menos nubes aún y unos... veinte grados? es un "buen día".

La lluvia, obviamente, es la villana de la historia.

El viento? Puf! El frío? Argh! Nefastos, todos. La Liga de la Injusticia o del Aburrimiento, un conglomerado de Aguafiestas.

Los Rectores del Clima se han pronunciado y nos han enseñado que hay climas buenos y hay climas malos...

Crecer nos toca a nosotros y con crecer, aprender los matices, las injusticias y las inexactitudes.

Un día de viento será malo para un incendio forestal, para andar en bicicleta si lo tenés de frente o para secar pétalos sin una prensa.

Ahora, decile al que pedalea con el viento a favor que no es un buen día o al que remonta un colorido barrilete en el parque o al que quiere ver girar su molinito.

La lluvia es mala, malísima. Si dejaste abierta la ventana y entra, si es torrencial e inunda (y encima varios astutos destruyeron tierra y jardines para poner ladrillos y baldosas y el agua corre como alma que la lleva el diablo) o si tenías organizada una fiesta sin techito. Pero andá con la placa de Rector del Clima y decile al agricultor que la lluvia es mala, a mi sobrinita que con ilusión cuida su amada huerta, a los animales sedientos, a los poetas...

La bendición o la maldición dependen del contexto, de la cantidad, del gusto, del día, de la noche...

Y así descubrimos que esta es una noche impecable para mirar las estrellas, que caminar bajo la lluvia es mejor con vos, que bendito sea el viento que aligera este calor y maldito el que alimenta el fuego, que en este "buen clima" ha muerto un amigo y es un día terrible y que en el frío camino mejor porque me mantiene despierta y descubrimos que si nieva hay magia y a veces si no nieva hay miedo...

"No dejes que lo que te digan sin autoridad te haga sentir diferente sólo por disentir", le repito a mi hija. 

He aprendido que algunas muchas veces, si parásemos a pensar, aprenderíamos a (des)decir.

Y que tengan un buen lluvioso, caluroso, ventoso, húmedo, soleado, frío, lo que sea! día!

©AnimarJournals


Esfuérzate en ser feliz.

Decir que el tiempo vuela se queda corto. El tiempo nos lleva de una punta a la otra a una velocidad vertiginosa, como el Concorde. Solía pe...