Cuál es el problema de tantos con lo que no nos gusta?
No me refiero a lo que no les gusta a ellos porque eso es asunto suyo sino a lo que no nos gusta a nosotros que cómo quisiera que fuese asunto enteramente nuestro!
Quién los convenció de la necesidad de "convertirnos"?
Qué les hace creer que asemejarnos a lo que hace que su rueda ruede es alcanzar un ideal de perfección?
Y por qué, pero por favor, por qué! asumen el rol de terapeuta ocasional y se despachan con un desfachatado: "pero tuviste algún problema con eso en la infancia?". Qué?!
No me gusta el queso frío y calientes no los como todos tampoco. Me gusta el queso derretido, básica y preferentemente el que no huele a queso. No soporto el olor del "queso rallado" porque lo huelo a cincuenta metros y es un DRAMA que respeten eso.
"Le puse un poquito nomás", "se lo podés sacar si querés", "tampoco es para tanto, por qué no lo probás?". Alguien me dijo "si salís a comer, deciles que sos alérgica al queso". Tener que mentir para que me obedezcan es el colmo.
No tomo alcohol excepto pequeñas excepciones. Creo que tomo un cuarto de copa de Martini cada tres años y en las noches de invierno me gusta de tanto en tanto un poquito de Glühwein porque está caliente y sabe dulce y tiene notas de naranja y canela...
El paseo que nos dan a los que podríamos entrar en la categoría de "no tomo alcohol" o a los que entran de lleno, no tiene nombre.
Suponen, para peor, que sufrimos con nuestras decisiones "equivocadas" y que ellos han venido a resolvernos el "problema" y liberarnos del yugo y el calvario de nuestro error.
"Pero por qué no tomás?". Por qué, imaginate! El único por que que cabría es "pero por qué no se calman".
"No te gusta? Pero nada te gusta? Pero probaste ésto o aquello? Pero qué tomás entonces? Agua? Ay no! Vas a brindar con agua? Trae mala suerte! Me da pena... Un poquito de champagne no querés?". Pero qué parte es la que NO se entiende?
Me han llegado a preguntar si soy una alcohólica recuperada o en proceso de recuperación. No, no lo soy pero si lo fuera quizás no fuese ese el momento de decirlo o la persona o circunstancia apropiada.
Tan importante es contestar los incisivos y desubicados porqués como para satisfacer la necesidad de calmar esa ansia voraz de llevarnos para su molino?
No es no desde lo más sencillo a lo más complejo.
Ninguna de nuestras decisiones que no afectan al resto deberían ser la comidilla de los que tienen el hábito, el gusto, el camino "correcto".
No me gusta el verano, no me gusta el queso frío y en reglas generales no tomo alcohol (por nombrar algunas cosas). No son líneas que busquen quorum o pretendan abrir un referendum de adhesión ni están sujetas a acuerdo social sobre ellas ni esperan al redentor que me pruebe equivocada...
El respeto es la mejor de las costumbres. Y hay muchos que deberían adoptarlo... y que tendrían que calmarse. Mucho.
©AnimarJournals
¡Este artículo es fantástico! Debería y deberíamos leerlo cada mañana, antes de empezar el dia. Para no presionarnos ni presionar a los demás a hacer algo que no sentimos, no queremos o no nos gusta. No pudiste describirlo mejor, simplemente genial! Estoy a punto de viralizarlo! 😀 Es que cuando algo es bueno, debe recorrer el mundo! 🤗 Saludos desde el otro lado del mar. Vale M.
ResponderEliminarContrariamente al título de esta publicación de tu diario a mi me gusta, me encanta haberte encontrado por aqui! Que lindo saber que puedo leerte cada vez que quiero además de hacerlo desde tus libros! Èxitos en este nuevo portal! Azul P.
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