Siento tan normal identificar como otro ser humano al que pasa a mi lado y buscar su cara para establecer al menos contacto visual...
Me parece tanto más complejo y extraño ver cómo gente que camina hacia mí en un metro y medio de vereda pretende no ver... Menos mal que no soy un tigre o un animal ponzoñoso o jugar al indiferente les saldría horriblemente caro! Menos mal que soy sólo yo =)
Llevo más de un lustro acompañando a mi hija a la misma escuela y es sorprendente como algunas personas -más mujeres que hombres, lastimosamente- por más que te vean y te miren a los ojos no sólo no esbozarán una sonrisa sino que no saludarán JAMÁS.
Prefiero quedarme con los que me ven desde la vereda opuesta y me sonríen y saludan; me gusta su amabilidad y calidez, me gusta pausar mi habitual introversión en pos de la amabilidad.
Adoro caminar de la mano de mi esposo y que ambos cosechemos y entreguemos buenos días tan temprano.
Intercambiar esos gestos de humanidad es como intercambiar sencillas y coloridas flores de atención y amabilidad y no es novedad que amo las flores.
AnimarJournals
Te amo much!
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