Translate

lunes, 27 de febrero de 2023

Corro por mi felicidad...

Corro por mi felicidad como por sobre un puente angosto cercano a agua oscura poblada por cocodrilos.

Corro y agradezco cada día por el puente.

Corro y estoy alerta pero qué bendición que este puente aún exista y se sostenga porque que esté en pie le allana el camino a mis pies.

Los cocodrilos esperan su tiempo con paciencia. Quizás les llegue el momento, quizás no...

Corro y sonrío porque hay un puente y me río también a carcajadas y amo intensa y profundamente y bendigo al sol, a la lluvia y al puente.

Trato de no pensar en los cocodrilos mientras avanzo pero los sé ahí, aguardando con la oscura paciencia del depredador.

Corro y canto por el puente. Cantar exorciza al miedo y lo arroja lejos...

Corro por mi felicidad como por sobre un puente angosto... bendito sea este día menos para ellos que es para mí un día más.

AnimarJournals

lunes, 20 de febrero de 2023

La memoria de los árboles.

 No huele el aire a primavera pero la tierra luce ya algunos de sus vestidos.

"Flores bebés" crecen aquí y allá y empiezan a brillar los narcisos, los crocus y hasta he visto diminutas campanillas de invierno asomando en un jardín.

Conozco el proceso y lo vivo cada año y aun así no dejo de maravillarme por la asombrosa ingeniería del ciclo: como si saber que el mago usa un truco pudiese hacerme sorprender menos ante su "magia".

Amo la memoria de los árboles, su paciente e invernal espera, su verdor de fresco abanico en verano y sus quebradizos ocres en otoño.

Amo también su vista, su textura, su color, su sombra... 

La memoria de los árboles me resulta aun más imponente que la de las flores: será por su tamaño, quizás o por esa sensación de estabilidad y sabiduría...

Miro los árboles y pienso que me han precedido y me sucederán.

Todo tiempo ha cambiado y cambiará y siento que es paradójico que alguien que no se mueve sea puntualmente capaz de  regresar.

Amo la vocación por la esperanza de los árboles. 

En su silente grandeza parecen expresar, como el anillo del rey: "esto también pasará".


Animar Journals.



lunes, 13 de febrero de 2023

A todos ellos...

 Hoy es un día precioso de sol sin nubes: hace bastante frío y planeo salir a andar en bicicleta con mi familia: llevaré algunos de los scones que horneé ayer y té caliente en un termo.

Creo que un día luminoso como hoy es el ideal para aproximarse a un tema oscuro y puntiagudo: el recuerdo de todos aquellos que nos dijeron que no podríamos.

Que no podríamos porque no éramos lo suficiente algo o incluso lo suficiente "alguien", que seríamos incapaces, que no lo lograríamos jamás, que simplemente no podríamos, que íbamos a fracasar, que no teníamos lo que se necesitaba para cierto triunfo, que eso no nos pasaría y demás.

No avancé para contrariarlos sino para fundirme enteramente con mi deseo. Sus voces fueron los ladridos roncos de los perros que ladran porque cabalgamos.

Hoy mientras acaricio lo que no tendría y observo de cerca lo que no vería y tengo lo que no tendría y ejecuto perfectamente lo que no podría; hoy que estoy donde no estaría y soy lo que no sería "jamás", desería poder tener la magnanimidad de decir que "los perdono" pero no hay nada que perdonar en el veneno que han escupido. Se es quien se es...

Sería fácil con el diario del lunes salir a decirles que estaban equivocados el domingo... 

Voy a hacer hincapié en mi coraje: hubo muchos más días entre su domingo y mi lunes. Hubo muchas mañanas y sus tardes con sus noches, hubo mucho camino y mucho esfuerzo, hubo tesón y valor, hubo valentía y determinación.

Bendigo haber seguido cuando la letanía me repetía que dejara, bendigo no haber sucumbido al desaliento sin haber siquiera comenzado. 

Es fácil cuando se tiene éxito decir que el aciago pronóstico falló... Fue fácil también decir esas frases que podrían haberle cortado las piernas a mis planes si mi valor no se hubiese erguido casi como si no escuchara.

Siento pena porque sus certeros augurios de fracaso sólo sirvieron para cimentar el vuestro.

Siento orgullo de mi coraje, de no sólo haberlo intentado sino de haberlo conseguido.

Ah, una y otra vez vuelven a brillar las intenciones. Cuando quienes no han tenido el coraje de ir tras sus sueños y deseos deciden escupir su resentimiento en forma de sabia recomendación, debieran recordar que no somos todos igual de cobardes.

No subestimes tu coraje... "Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa", dijo Gandhi. 

Mi triunfo fue intentarlo, triunfé antes ya del segundo triunfo. Y del que vino después, en otro campo. Y del otro. Y el otro.

Voy a inflar un poco más las ruedas y a cargar la canasta que me espera el camino, una vez más.

Ah, qué maravilla...!


AnimarJournals

miércoles, 8 de febrero de 2023

Sólo un breve recordatorio:

Hagamos más de lo que nos hace felices.

Amé caminar los cuatro grados bajo cero de esta mañana soleada.

No sólo mis pulmones se oxigenan... el aire de lo que amo me ayuda a mantener encendida mi llama.
 


Sí! Una vez más: hagamos más de lo que nos hace felices.

lunes, 6 de febrero de 2023

Alineadas.

"Yo duermo con mi almohada" es una frase que suelo repetir como sencilla metáfora de "duermo cada noche sobres mis decisiones, aciertos y desaciertos, alegrías y preocupaciones y existe un momento, un largo o corto momento en que dulce o amargo, algo de todo eso pasará por mí antes de dormirme y por ello todos los antes, durante y después son míos, solo, absoluta y enteramente míos".

Comprender algo tan básico y potente como: "yo vivo mi vida y muero mi muerte" es liberador y empoderante.

Yo solía someter mis decisiones a un referendum o buscar quorum para tomarlas, solía preguntar a muchos para terminar en nada.

Las respuestas no siempre son honestas: algunos quieren "lo mejor" para uno aunque acorde a su matriz y no a la nuestra, otros sienten una envidia profunda e intentarán boicotearnos y anularnos, otros opinarán por opinar tan solo porque se los convoca, otros hablarán "desde el cariño" aunque ello traiga aparejada su eterna voluntad.

Ah, es muy difícil que bendigan nuestras alas, que soplen enérgicamente detrás nuestro, que nos susurren esa preciosa bendición irlandesa...

Las opiniones ajenas no tardan en volverse griterío, confusión, frustración, silencio... tristeza.

Comprendí que a las decisiones más importantes de mi vida las tomo yo. A las menores también, por supuesto.

Mis errores son míos pero también mis aciertos. Me paro con orgullo detrás de lo que decido y si no sale como esperaba, sentiré el alivio de saber que cuando tomé esa decisión creí que era la correcta. Y no me culpo ni culpo a nadie por ello.

Qué alivio no tener que sentir que debo culpar a otro por el mal consejo y a mí por haberlo seguido cuando yo hubiese hecho exactamente lo contrario...!

Alinearme con mi deseo y mi voluntad es un hábito que empezó temblando y continuó vibrando.

Bendito sea mi coraje, benditos sean mis éxitos y mis fracasos. Son enteramente míos ahora. Son míos.

Después de todo, qué va, yo soy la que duermo con mi almohada.

Y para la postura y la compostura, es esencial que ambas estemos alineadas.

AnimarJournals

jueves, 2 de febrero de 2023

Modales.

 Llevo tiempo ya observando cómo algunas personas tienen la mala costumbre de las malas formas.

Es más notorio aun en las conversaciones digitales: enviar un correo electrónico yendo al asunto sin preámbulos casi como si uno comenzase a leer un libro por el nudo y no por el inicio.

Comentarios de YouTube sin mayor contexto que el video bajo el cual se escriben y uno se pregunta: "es esto aclaración, duda, enojo, contribución o qué?".

Pasa en las redes sociales, en la mensajería electrónica y demás aunque a Dios gracias aún no ha llegado a la llamada telefónica, que se yergue como el último bastión de sentido común en términos de modales básicos.

La aceleración o la desubicación y esa aridez en el tono me hace preguntarme a menudo: "Está enojado?" porque se salta las normas básicas de las buenas formas.

Basta con un "hola" o "buen día", qué va... 

Pero no. Arrancan aceleradísimos, a lo bruto, como si en lugar de tocar el timbre de tu casa, patearan la puerta o entraran a sentarse directamente en tu sillón.

Es la inmediatez fundida con ansiedad lo que les hace jugar a los apurados maleducados? Se comportan diferente más allá de las pantallas o son igual de intempestivos en vivo y en directo?

Me gusta mucho una frase neerlandesa con diversos significados pero que en este caso aplica como casi correctiva: "doe normaal, hoor!". Algo así como: "Actuá normal!".

Porque después de todo, a la vida como a un té, nos la bebemos por el principio. La ordinariez de jugar al apurado obviando las normas básicas de buenos modales no sólo choca y pinta de cuerpo entero al que sostiene el hábito (y reincide tenazmente) sino que deja en la boca un gustito a... esto no es ni debiera ser normal.

Calma! Y buenos días.

© AnimarJournals

Esfuérzate en ser feliz.

Decir que el tiempo vuela se queda corto. El tiempo nos lleva de una punta a la otra a una velocidad vertiginosa, como el Concorde. Solía pe...